Belleza versión 2019


Una historia de la belleza se puede transformar con mucha facilidad en una historia del mundo, sin que ello implique, por supuesto, que ni ese mundo ni esa historia hayan sido especialmente bellos. Más bien significa que a lo largo de épocas, y de muy distinta manera en cada una, la belleza ha sido un propósito persistente y un anhelo profundo.  Quiero dejar en claro que soy sólo una amateur con conocimiento muy básico en el tema. No he leído completo el libro de Eco ni tampoco los mil estudios que existen. Sólo me llamaron la atención varios artículos que pude constatar con la realidad y que me parecieron interesantes para abordar, muy breve y precariamente, el tema desde mi óptica.
Desde antes de los griegos, que lo enfatizaron, entendimos la belleza artística caracterizada por el  orden, la magnitud y la armonía, que eran los requisitos esenciales que debía cumplimentar una obra lograda. Ese legado sería una fórmula perdurable en el pensamiento occidental.
Sólo en el siglo XVIII la estética burguesa iniciaría una revisión. Pero ella no estuvo dirigida a discutir los términos de la definición, sino que más bien intentó hallar un lugar para las nuevas pretensiones del sujeto. El arte bello, afirmaría Kant hacia el final de ese siglo, era aquel cuya forma generaba un sentimiento de placer en el observador. No eran por tanto las propiedades objetivas de la obra cuanto sus efectos sobre la sensibilidad individual —sobre el gusto— lo que caracterizaba a la belleza.
El tiempo pasa y cosas inimaginables ocurrieron en el medio.  Tecnología y comunicación han dado un giro tan radical que los conceptos fundamentales ya no se rigen por los antiguos principios y  a quienes nos tocó el cambio en el medio, hemos ido abriendo camino casi a ciegas y aprendiendo de nuevo lo aprendido. Esos cambios han afectado, al igual que en otros tiempos, el concepto de belleza.
Hablar de belleza fue durante mucho tiempo, hablar acerca de las expectativas sociales, los códigos compartidos que están por detrás de esa noción y las relaciones de poder, cambiante consecuentemente. Aplicado al mundo de la moda, por ejemplo, las formas curvilíneas que se proponíanen los años 90 no tienen nada que ver con los modelos andróginos de la década posterior o con la incipiente diversidad que puede aparecer en algunas pasarelas actuales e incluso en portadas de medios gráficos y soportes digitales.
Durante años nos vimos encasillados en estereotipos femeninos de belleza inalcanzables: las mujeres de rostros perfectos y cuerpos esbeltos siguen aún hoy llenando las tapas de muchas revistas. Pero, no obstante, el mismo concepto de belleza sigue mutando.
Sin querer entrar en el dilema sobre el objetivismo o el subjetivismo de la belleza, sí puedo afirmar que si el sistema nos condujo a la homogeneización durante décadas, la evolución de la sociedad nos ha llevado a reivindicar la alteridad, la otredad. Sí. Hoy se va abriendo camino a lo diferente, quizá por la saturación de imágenes a las que nos ha conducido Internet, por la hartura de los clones nacidos del bisturí o, simplemente, porque hoy la belleza ya no es sinónimo de frivolidad, sino de unicidad. Lo vemos en campañas de moda y pasarelas. Se busca lo bello no como algo superficial sino como una afirmación personal de la individualidad. Como decía Baudelaire, «lo bello siempre es raro. La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza».
Lo cierto es que la singularidad se busca hoy por puro agotamiento de la uniformidad, pero también porque la sociedad reclama variedad en todos los frentes. Por tanto, todo lo que nos gusta no tiene porqué ser bello en los cánones objetivos de la antigüedad, a veces,  como decía Platón, simplemente puede aparentar serlo, y, agrego yo, que nos guste igual.

Fuentes: entre otras: “La belleza ya no es lo que era”,  José Fernández Vega,  www.antroposmoderno.com; “Lo confirmó la ciencia: la belleza es subjetiva” en https://www.infobae.com/2015/10/06/1759638-lo-confirmo-la-ciencia-la-belleza-es-subjetiva/;  “Qué es belleza hoy”, María Eugenia Maurello, https://www.lanacion.com.ar/moda-y-belleza/que-es-belleza-hoy-nid2163464, “Los ‘defectos’ puntúan doble: siete artistas españoles que han hecho de la diferencia su mayor virtud”, PaKa Díaz, https://smoda.elpais.com/celebrities/artistas-espanoles-fisico-diferente/.

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